No hay manera de llegarse a la muerte.
No mientras se está vivo.
Me asomo a sus fauces.
La veo a mi alrededor.
Acompaño a los que mueren y a los que acompañan a los que mueren.
La noto, la siento, la huelo cuando se acerca.
Pero su misterio se mantiene intacto.
jueves, 28 de febrero de 2013
De nada
Me estoy llenando de nada.
De nada excepto lo que ocurre.
O tal vez sea que me lleno de lo que ocurre porque nada estaba dentro antes.
Sea como fuere, cada vez cuestiono menos.
Para lo que me iba a servir...
De nada excepto lo que ocurre.
O tal vez sea que me lleno de lo que ocurre porque nada estaba dentro antes.
Sea como fuere, cada vez cuestiono menos.
Para lo que me iba a servir...
martes, 26 de febrero de 2013
Cachorritos
Cincuenta incubadoras.
Cincuenta cachorritos humanos.
Cincuenta diminutos milagros en pañales.
Cincuenta universos recién nacidos luchando por sobrevivir.
Cincuenta inmensidades pequeñitas de pura ternura, de puro dolor, tragedia, belleza y maravilla.
Cincuenta cachorritos humanos.
Cincuenta diminutos milagros en pañales.
Cincuenta universos recién nacidos luchando por sobrevivir.
Cincuenta inmensidades pequeñitas de pura ternura, de puro dolor, tragedia, belleza y maravilla.
Constatación
Constato que la cabeza me funciona cada vez menos.
Aclaro: No se trata (creo) de un Alzheimer precoz, porque para lo cotidiano funciono tan bien (o tan mal) como de costumbre.
A lo que me refiero es a que no hay teoría, Dios, tesis, antítesis, síntesis, hipótesis, religión, irreligión, modelo, camino, vía, imagen o lo que sea o fuere, inventado o por inventar, que me crea lo más mínimo o me valga para nada relevante.
Hay lo que hay.
Sucede lo que sucede.
Nacimiento. Vida. Muerte. Impermanencia.
Loqueesloquehayloqueestáloquetocaloqueloqueloque...
Estoy más escéptica de lo que he estado nunca (y siempre lo he estado bastante).
Pero puedo maravillarme.
Y puedo com-padecer.
Y puedo atestiguar.
Y puedo servir.
Y puedo amar.
A la gente.
Al mundo.
Al temple deslumbrante del espíritu humano.
Al deslumbrante ser de todas las cosas.
Aclaro: No se trata (creo) de un Alzheimer precoz, porque para lo cotidiano funciono tan bien (o tan mal) como de costumbre.
A lo que me refiero es a que no hay teoría, Dios, tesis, antítesis, síntesis, hipótesis, religión, irreligión, modelo, camino, vía, imagen o lo que sea o fuere, inventado o por inventar, que me crea lo más mínimo o me valga para nada relevante.
Hay lo que hay.
Sucede lo que sucede.
Nacimiento. Vida. Muerte. Impermanencia.
Loqueesloquehayloqueestáloquetocaloqueloqueloque...
Estoy más escéptica de lo que he estado nunca (y siempre lo he estado bastante).
Pero puedo maravillarme.
Y puedo com-padecer.
Y puedo atestiguar.
Y puedo servir.
Y puedo amar.
A la gente.
Al mundo.
Al temple deslumbrante del espíritu humano.
Al deslumbrante ser de todas las cosas.
lunes, 25 de febrero de 2013
Excepto amar
Pequeñito, pálido, ligero, M. agoniza en brazos de su mamá.
Hace apenas un mes que llegó a este mundo.
Las lágrimas de la madre caen lentamente sobre la mantita que envuelve al bebé.
Nada que decir
Nada que hacer.
Excepto estar allí.
Excepto llorar con ella.
Excepto amar a esa mujer y a ese chiquitín que se va.
Excepto amar, sencillamente.
Hace apenas un mes que llegó a este mundo.
Las lágrimas de la madre caen lentamente sobre la mantita que envuelve al bebé.
Nada que decir
Nada que hacer.
Excepto estar allí.
Excepto llorar con ella.
Excepto amar a esa mujer y a ese chiquitín que se va.
Excepto amar, sencillamente.
domingo, 24 de febrero de 2013
Migración
Si miro los últimos años, y este tiempo en el que aún me encuentro inmersa, me parece que no he parado de migrar.
De migrar desde una vida que yo no sabía que se acababa, pero que se acababa, a otra que no termina de empezar, de definirse, de dar la cara y decir "aquí estoy yo, y soy de esta manera".
Y mientras tanto, es un no parar de andar.
Es un no parar de recoger la tienda de campaña y salir de un terreno tras otro que, por momentos, pierden solidez.
Es un no parar de saber que lo más difícil, lo verdaderamente difícil, está aún por delante.
Si es que vuelve a haber algo fácil alguna vez.
De migrar desde una vida que yo no sabía que se acababa, pero que se acababa, a otra que no termina de empezar, de definirse, de dar la cara y decir "aquí estoy yo, y soy de esta manera".
Y mientras tanto, es un no parar de andar.
Es un no parar de recoger la tienda de campaña y salir de un terreno tras otro que, por momentos, pierden solidez.
Es un no parar de saber que lo más difícil, lo verdaderamente difícil, está aún por delante.
Si es que vuelve a haber algo fácil alguna vez.
viernes, 22 de febrero de 2013
Universos de cristal
Un bebé de 800 gramos en una incubadora.
Empujado de hoz y coz a un mundo para sobrevivir en el cual le falta tanto -tantísimo- para estar preparado.
Lo contemplo, abrumadoramente minúsculo e inmaduro en su universo cerrado de cristal, y me pregunto si sobrevivirá.
Y, si lo consigue, si consigue sobrevivir, qué secuelas le dejará lo apresurado de su entrada en esta vida humana, tan despiadada y difícil.
También para la gente pequeñita e indefensa.
Sobre todo, para la gente pequeñita e indefensa.
Empujado de hoz y coz a un mundo para sobrevivir en el cual le falta tanto -tantísimo- para estar preparado.
Lo contemplo, abrumadoramente minúsculo e inmaduro en su universo cerrado de cristal, y me pregunto si sobrevivirá.
Y, si lo consigue, si consigue sobrevivir, qué secuelas le dejará lo apresurado de su entrada en esta vida humana, tan despiadada y difícil.
También para la gente pequeñita e indefensa.
Sobre todo, para la gente pequeñita e indefensa.
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