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miércoles, 27 de noviembre de 2013
Cuando todo sabe a silencio
Quiere silencio /
el corazón, /
a veces. /
Cuando está solo. /
Cuando conoce /
que estará solo. /
Cuando todo /
sabe a silencio. /
A.S.
Llorar con el otro
A veces, lo único que cabe hacer es llorar con el otro.
Llorar con alguien que está perdiendo lo que ama.
miércoles, 20 de noviembre de 2013
Análisis
El análisis está resultando una bendición.
Ese tiempo de autorreflexión, de rendirse (en plena consciencia) a la dirección del inconsciente, de revisión y puesta en orden, ayuda bastante más de lo que esperaba a la construcción-destrucción interior.
Y eso se nota. En el trabajo. En el amor. En la vida.
En la aceptación de lo que es.
Cotidianeidad
Nada que decir.
O nada que desee decir.
Los días se suceden.
Trabajo. Escribo.
Hago lo que tengo que hacer.
En lo personal, no cuestiono (Casi. De momento.)
En lo político y social, sí.
En algo más de una semana, me voy de autorretiro (De nuevo: casi.)
Lo espero con ilusión.
Y con necesidad.
De descanso. De limpieza. De estar conmigo misma.
De sentirme ser.
lunes, 18 de noviembre de 2013
Privilegio
He traido seres humanos a este mundo.
Ahora acompaño a seres humanos en su partida.
Ambas cosas son un privilegio.
Me siento... sencillamente agradecida.
lunes, 4 de noviembre de 2013
Bien, sin alharacas
Cincuenta y nueve.
Cincuenta y todos, que dice un amigo.
En general, todo mirado y considerado, bien, sin alharacas.
La verdad es que la sensación es de estar en lo que toca.
Que no es poco.
Así que bien, sin alharacas.
miércoles, 30 de octubre de 2013
Tierra
Tierra.
Tierra.
Tierra.
Raíces.
Sentido común.
Visión.
Y un poco de integridad.
De la capacidad de ponerse en el lugar del otro.
Para hacer un mundo vivible.
¿Tan difícil es?
Más adelante
Ah, sí, el viaje al mundo jungiano, a una tierra hermosa y profunda, al misterio interior...
De eso, más adelante.
Cuando sienta que la experiencia está comenzando a madurar.
Ignorancia
Siento cada vez más que la vida me lleva por donde le sale de los reales ovarios sin molestarse en pedirme opinión. Y, para mi absoluta sorpresa, me estoy habituando, sin demasiadas protestas, a no tener la más zorrastrera idea de nada. Y, menos que de nada, de esa falacía llamada mañana.
En palabras, más poéticas ellas, de una amiga, estoy "inmersa en el misterio". Otros hablarían de la voluntad de Dios. Y yo misma, en similares ocasiones, del no saber. Pero es que hoy me siento más bien prosaica (las cabronadas en bebés de cuatro días de vida tienen en mí ese efecto, a veces), así que prefiero afirmar que ni puta noción.
Ni de quién soy, oye.
En realidad, de eso, doble ración de ignorancia.
Decisiones.
Decisiones.
Decisiones de las que dependen vidas.
Algunas, de un gravedad que da vértigo.
Y yo, con estos pelos.
Vaya... tela de curro.
martes, 22 de octubre de 2013
La piedra de Bollingen
"En 1950, con motivo de su 75 cumpleaños, Jung creó una estructura pétrea cúbica en la orilla del lago, justo al oeste de la torre (de Bollingen), añadiendo una inscripción en tres de sus lados:
1.Un lado contiene una cita del Rosarium philosophorum, Hic lapis exilis extat, pretio quoque vilis, spernitur a stultis, amatur plus ab edoctis ("Esta insignificante piedra apenas tiene valor. Los necios la desprecian mientras los sabios la codician"), y la dedicación IN MEMORIAM NAT[ivitati]S DIEI LXXV C G JUNG EX GRAT[itudine] FEC[it] ET POS[uit] A[nn]O MCML "en memoria de su 75 cumpleaños C.G. Jung por gratitud hizo y erigió [esta piedra], en el año 1950".
2.Sobre el segundo lado, Jung es representado en forma de Telesforo, un enano u homúnculo provisto de una linterna y vistiendo una capa con capucha, rodeado por una inscripción griega: El tiempo es un niño, jugando como un niño, jugando en un tablero, el reino del niño. Este es Telésforo que vaga por las regiones oscuras de este cosmos y brilla como una estrella en las profundidades. Él señala el camino a las puertas del sol y a las tierras de los sueños.
3.El tercer lado contiene una inscripción latina: Yo soy un huérfano solitario; sin embargo, se me encuentra en todas partes. Yo soy uno, pero opuesto a mí mismo. Soy joven y viejo a la vez. No he conocido padre ni madre, porque han tenido que sacarme del mar como a un pez, o caí como una piedra blanca desde el cielo. Por bosques y montañas paseo, pero estoy oculto en lo más íntimo del alma del hombre. Soy mortal para todos, sin embargo no me afecta el ciclo de los eones."
(Fuente: Wikipedia)
lunes, 21 de octubre de 2013
El bosque interior
La textura del bosque se asemeja a la de algunos estados internos. Como aquél, éstos aparecen inextrincables, densos de emociones y pensamientos de toda especie, salvajes, contradictorios y paradojales. Una ecología del alma bella y compleja, entre el dolor y el júbilo, la determinación y la libertad, la intensidad y la calma, con todos los matices intermedios. Un lugar interior donde retirarse, o perderse, o...
miércoles, 16 de octubre de 2013
Compasión
Compartir el dolor del otro, sin su sufrimiento.
La frase, encontrada en Facebook, podria resumir la esencia de mi trabajo.
Pero yo sé que esa tarea conlleva su propio dolor.
Y, sí, también, su propio sufrimiento.
martes, 15 de octubre de 2013
Sobre el Patito Feo
"La fealdad entre los distintos, es la clave de la felicidad entre los iguales." (De Internet, no sé bien dónde.)
El esqueleto desnudo de la psique
“Los cuentos de hadas son como el mar, y las sagas y mitos, las olas en su superficie; un relato se elevaría hasta convertirse en un mito y se hundiría de nuevo, convirtiéndose otra vez en un cuento de hadas.”
(M. Louise Von Franz)
Para Von Franz, los cuentos de hadas son “el esqueleto desnudo de la psique”.
Lo que debe ser dicho
Romper el silencio sólo lo necesario.
Cuando la palabra surge con todo su sentido.
Con toda su fuerza.
Traduciendo... eso.
Lo que debe ser dicho.
jueves, 10 de octubre de 2013
Del no saber como condición natural
-"Pero no saber es la esencia de tu psiquismo."
Lo dijo como de pasada y refiriéndose, en cierto modo, a otra cosa, pero para mí se abrió una mayor profundidad de comprensión sobre el nucleo vacío que se encuentra en el centro de todo ser humano.
Nuestra esencia, en efecto, es no saber.
Nos pasamos la vida tratando de conocer... lo incognoscible, o pensando que la "actual" falta de conocimiento sobre la vida, la muerte, y lo que queda en medio o más allá, es algo... pasajero, que alguna vez, sin duda, se resolverá a base de tiempo, o de práctica, o de revelación divina, o de...
Pues no. Seguramente, no.
El no saber, eso que el Zen llama "la mente de principiante", no es una etapa a superar, sino nuestro estado natural. Ese que nos permite "no tener lugar donde reposar la cabeza".
El que posibilita el derrumbe de todas las imágenes de nosotros mismo y del mundo que tan desesperadamente tratamos de construir, y que tan inexorablemente nos aprisionan, hasta que la vida, en su cruda misericordia, nos arroja de nuevo a pescozones a la intemperie.
El que nos incita a seguir caminando.
El que nos hace humanos.
Nuestra casa vacía.
martes, 8 de octubre de 2013
Mirar al arquetipo
"Es bien sabido que los seres humanos no podemos mirar directamente al arquetipo; aquella parte de nosotros en que la psique se une con la naturaleza. Entre otros, por el riesgo de la locura o la parálisis. Tales espacios son exclusivos de los dioses y los demonios, y requieren por consiguiente de un instrumento mediador. El espejo es uno de ellos, representa la capacidad de simbolización y la conciencia."
(Mariano Fernández)
Sémele, medre de Dionisos, quiso mirar a Zeus en su verdadera forma. Y su visión la carbonizó.
Lo sabemos. Pero nos pasamos la vida queriendo hacer exactamente eso: Mirar al arquetipo.
Otro ejemplo aún más ambicioso: Lucifer, el Portador de la Luz, el más cercano a Dios de todos los ángeles, que quiso, sin embargo, "ser como" El, en lugar de ser quien era. También ese es uno de nuestros pasatiempos favoritos. Iluminación, lo llamamos, o cosa parecida. Como si tuviéramos alguna idea de lo que eso es o significa. Aquí, ya no se trata de mirar al arqietipo, sino de ser el arquetipo. Muy prudente, por nuestra parte.
Prudencia de la que, por cierto, sí que dio muestras Perseo, quien se negó a mirar directamente a Medusa, otra de las caras del Absoluto, prefiriendo confrontarla a través de espejo de la verdad.
Somos seres humanos, hijos y moradores del mundo humano.
El reino de dioses y demonios tal vez habite en nosotros, pero no es nosotros, y desde luego, nosotros no somos eso. La individuación pasa, pues, por despojarse de majestuosos y energéticos oropeles prestados para permanecer en la modesta desnudez de lo humano. De lo nuestro. De lo nosotros. La tarea más difícil del mundo. Renunciar a la (ilusión de) deificación. O demonización. Que todo viene a ser lo mismo.
jueves, 3 de octubre de 2013
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